





... No sé dibujar tu boca.
Saber, sólo sé que quiero envenenarme de ella,
ahora que que ya he aprendido que el pecado no
existe
que solamente existe la pasión, la pasión de besarte.
Antes, en rojo, sobre blanco, te dejo cuatro besos...
por si te apetecen.
Y ojalá, ojalá, ¡salud!
Francesc Picas


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